Víctor Miguel Nazco Hernández viene al mundo en el municipio de Los Llanos de Aridane, un veintiséis de Noviembre de mil novecientos cincuenta y tres. Sus padres, Víctor y Nemesia, con no pocos esfuerzos, le dieron estudios y la profesión de su vida: Asistente Técnico Sanitario.

Pronto vinculado a la plaza de ATS de El Paso (municipio de nacimiento de su padre) se trasladó allí viviendo durante largos años en la zona de Malpaís y mucho más tarde construyendo casa en el casco urbano del municipio, cerca de su centro de trabajo.

Mujer, cuatro hijos, político y folclorista, pero siempre practicante (ATS). Llegó a levantarse de una sesión plenaria para atender a uno de sus enfermos, caso reconocido por alguna persona y contado con motivo de su muerte.

La pasión por la música y el folclore fue anterior a la política, a finales de la década de los setenta cogió responsabilidades en la Agrupación de Los Arrieros (fundada en 1969) y en ella fue, a decir de los propios Arrieros con motivo de su homenaje póstumo: “director, compositor, presentador, relaciones públicas, presidente, coordinador…y hasta cocinero”. Miguel compuso la letra y música de algunos temas y participó de forma destacada en el rescate de otros perdidos en el tiempo.

Hijo de un represaliado político, superviviente de Fayfes, la transición le coge con cerca de treinta años, decide participar en política y lo hace por el CDS (Centro Democrático y Social), siendo candidato al Senado por la circunscripción de La Palma y por este partido en las elecciones generales de 1986 con suerte adversa.

En 1991 encabeza la candidatura centrista al Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane, donde resulta electo como concejal en una corporación muy fragmentada, repartida entre seis formaciones políticas y donde la fuerza más votada obtendría solo cinco de los diecisiete concejales de la misma. Tuvo oportunidad de maniobrar para ser Alcalde, pero la política de pactos en Canarias le maniataron e impidieron tomar las oportunidades que se le brindaron.

En las elecciones de 1991 es consejero del Cabildo por el CDS y, como tal participa en la moción de censura que en 1993 daría la presidencia del Cabildo al entonces socialista Felipe Hernández. El proyecto del CDS estaba a esas alturas agotado y Miguel Nazco fue decisivo para atraer al PSOE al sector más izquierdista de los centristas, entre ellos importantes cargos públicos.

En 1995 está ya en el PSOE, y en los años de responsabilidad de gobierno en la primera institución local de La Palma dirigió el área de Servicios Sociales. En 1999 se presenta en la candidatura socialista al Ayuntamiento de El Paso donde, a pesar de ser la fuerza más votada son relegados a la oposición.

En 2003 es el candidato a la alcaldía en El Paso donde llega a acuerdos de gobierno que incluye compartir la presidencia del ayuntamiento, pero logrando con ello acceder al gobierno local desplazando a la fuerza más votada. No lograría llegar a la alcaldía, si en 1991 se lo impidió los pactos regionales, ahora el enemigo era mucho más temible: la enfermedad y la muerte.

Sus huertas de hortalizas, la bodega y las partidas de dominó en la sobremesa acompañaron en la vida al sanitario, al folclorista y al político, una vida que apenas sobrepasó el medio siglo de existencia.

PDF Semblanza de Miguel Nazco